ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE APRENDIZAJE EXPERIENCIAL
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La peligrosa tentación de alcanzar la cumbre

¿Dónde apoyas tu motivación para responder a los desafíos cotidianos?

BITÁCORA DE TRAVESÍA: La cumbre de "esta" montaña siempre me atrajo de sobremanera. Los motivos de tal atracción no los encuentro totalmente en la razón... simplemente me surge desde el sentimiento, como un llamado misterioso y a la vez genuino de mi voz interior. 

Hoy me encuentro en plena ascensión… con la mirada puesta en mi objetivo como desde el primer metro de conquista y mi cuerpo abocado a un esfuerzo que por momentos me sorprende como abrumador y extenuante. 

Hoy me permito encontrarme por primera vez con la duda… parece no importar cuantos pasos doy hacia adelante, cuantos metros me alejo del nivel del mar… porque la cumbre se me presenta cada vez más lejana. Estoy a 3000 metros de altura -en una cota sin vegetación que me proteja y merced de las inclemencias del tiempo, totalmente agotado y dudando…


REFLEXIONES DE LA EXPERIENCIA:

 

Una y otra vez es posible recoger estos testimonios en la ascensión a una montaña significativa. No importa que bien preparado llegue una persona al pie de esa montaña, que buen equipo técnico tenga disponible o que buen clima tuvo la suerte de conseguir para esos días de ascensión. Si la mente está puesta en la cumbre, si el éxito de la experiencia depende de ese breve instante de gloria,…, las energías físicas y anímicas se consumirán a un ritmo totalmente inesperado. 

La idea de la cumbre parece ser muy estimulante para comenzar una ascensión, para darle una direccionalidad al avance, pero es sin dudas la peor estrategia para efectivamente alcanzarla. Es que la cumbre no deja de ser el objetivo de esa ascensión –el por qué de la misma y la motivación verdadera no surge de los objetivos, ni las metas, sino de la idea de un propósito trascendenteel para qué de la ascensión.

El propósito se ancla en tiempo presente y por lo tanto, está siempre disponible en cada paso que doy sin importar donde me encuentre. El objetivo por su parte, se ancla en el futuro, está más adelante y solo disponible en el brevísimo lapso de tiempo en que se toma conciencia de haberlo alcanzado.

Entonces la pregunta que podríamos hacernos sería:


¿Cuál es el verdadero sentido de subir esa montaña –o de ir detrás de ese objetivo de vida

Allí podría estar la clave para “eventualmente” alcanzarlo…